2 Corintios 8:2: "Que en grande prueba de tribulación, la abundancia de su gozo y su profunda pobreza abundaron en riquezas de su generosidad"

2 Corintios 9:7: "Cada uno dé como propuso en su corazón; no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre".

En este pacto tan hermoso que Dios nos introdujo por medio de su gracia, el nos a hecho heredero de todas sus riquezas, como herederos y administradores de sus riquezas, alegres vamos y aportemos una donación a nuestra casa, la cual nos ha dado tantas enseñanzas para disfrutar de su reino.